Se trata de una cirugía a través de la cual se retira la capa de piel que cubre la punta del pene o prepucio. Normalmente se realiza a los bebés durante los primeros días de nacidos. Aunque no es necesaria por motivos médicos, algunos estudios han demostrado que es beneficiosa para la salud. Para quienes practican la religión judía se trata de una práctica ritual que se realiza en una ceremonia.