Se refiere a si nuestro comportamiento y apariencia se consideran masculinas, femeninas, andróginas (ambigüas), o es una mezcla de todas. Hay personas cuya expresión de género coincide con el sexo con el que han nacido, por ejemplo, hombres que se comportan de manera «masculina», y mujeres «femeninas».

Pero también hay muchas personas que les ocurre lo contrario: hombres con comportamiento «afeminado», o mujeres que se expresan de manera más «masculina». Igualmente, existen las personas andróginas, con apariencia y comportamientos tanto masculinos como femeninos.

La expresión de género nada tiene que ver con la orientación sexual. Por ejemplo, puede haber hombres heterosexuales con expresión «afeminada», homosexuales muy masculinos, etc. Y lo mismo ocurre con las mujeres.

Ninguna persona debe ser excluida, acosada, burlada, castigada, o agredida por su expresión de género. Cada persona tiene derecho a expresarse como más cómoda se sienta, y la sociedad no puede hacer diferencias por ello.