Se trata de la estimulación de los genitales propios para obtener placer. Es una práctica totalmente sana y normal. Forma parte de la vida sexual de personas de cualquier edad y sin importar si tienen una relación sexoafectiva con alguien más o no. Es una práctica que incrementa el autoconocimiento, la salud y no tiene riesgos de embarazos no deseados o de contagio de ITS.