Es parte de los genitales externos femeninos. Se trata de un tejido graso blando que se ubica sobre la pelvis. Tiene la función de proteger y amortiguar a los genitales internos. Se cubre de vello en la pubertad para evitar la entrada de sudor o microorganismos extraños a la vulva. Ya que su piel tiene múltiples terminaciones nerviosas, estimular esta zona suele producir placer.