Es el periodo de tiempo que el cuerpo tarda en recuperarse entre la eyaculación y la capacidad de excitarse nuevamente y tener una erección y eyaculación. Durante este periodo no es posible tener una nueva erección pues tras la eyaculación el sistema nervioso y las hormonas segregadas generan un estado de relajación y somnolencia. Esto puede tomar entre minutos y horas dependiendo el individuo.

Esto es un proceso natural y totalmente normal, no poder mantener una erección inmediatamente después de eyacular no significa que existan problemas.