Se trata de pruebas caseras que se consiguen en farmacia. Miden la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG) en la orina, una hormona que el cuerpo femenino solo produce cuando hay un embarazo.

La hormona HGC se libera cuando el embrión se ha adherido a la pared uterina, esto sucede unos 9 días después de la fecundación. Si la prueba da un resultado positivo significa que hay un embarazo. Las pruebas de embarazo de orina son muy confiables y sus resultados son más precisos al esperar a que haya un retraso en la menstruación.

Para realizarlo se deja caer durante unos segundos un poco de orina sobre la tira de la prueba, después de esperar el tiempo marcado en el empaque las rayutas de control indicarán si es positivo o negativo.