La acción de «stalkear» o «acechar» es un comportamiento delictivo de acoso hacia una persona, persiguiéndola de forma obsesiva en su día a día (en la escuela, en la calle, en el trabajo…), así como vigilando todos sus movimientos por sus redes sociales. Generalmente el acosador espía constantemente a la víctima, pudiendo abordarla por la calle, amenazarla en público, o incluso hackear sus redes sociales para conocer toda su intimidad.